CONTACTA CON NOSOTROS

¿Tienes alguna duda acerca de alguna de nuestras secciones? ¿Sugerencias, ideas, quejas?

No dudes en ponerte en contacto con nosotros. Tu opinión nos importa. 


Madrid
España

Un portal dedicado al terror en sus múltiples facetas. Literatura, cine, series, antropología, videojuegos... El mundo del terror a tus pies con sólo un clik.

Contenidos

Reseñas de libros, películas, videojuegos y series de terror. Artículos de historia, antropología y arqueología del miedo y el terror.

Paria Z, de Bob Fingerman

Nocturnis

paria z

SINOPSIS DE PARIA Z

Tras una pandemia que convierte a todos los seres humanos en zombis, un grupo de supervivientes se refugia en un edificio de la ciudad de Nueva York. Con las puertas tapiadas, se sienten seguros de la amenaza de los muertos vivientes, pero tampoco pueden salir al exterior en busca de provisiones. Poco a poco, las relaciones entre ellos se van enturbiando, a medida que los alimentos comienzan a escasear. Un día, descubren en la calle a una extraña joven que camina entre los muertos sin ser devorada. Su llegada a la comunidad cambia por completo las relaciones entre los habitantes del edificio y sus expectativas de sobrevivir. 

CRÍTICA DE PARIA Z

La pasión por los zombis que se inició hace algunos años con el fenómeno “The Walking Dead” ha tenido una gran cantidad de consecuencias en el mercado editorial. La principal y más positiva es que el lector aficionado al género se encuentra en estos momentos con amplia oferta de novelas, colecciones de relatos, cómics y otros formatos relacionados con el mundo de los zombis. La cara negativa de esta oleada de publicaciones es que el filtro de calidad parece haber desaparecido, y para algunas editoriales ha bastado con que en la novela aparecieran muertos vivientes para apostar de inmediato por ella y sacarla al mercado. Basta echar un vistazo a las estanterías de las liberarías para darnos cuenta de están llenas de títulos en los que la letra z brilla con fuerza propia. Por suerte o por desgracia, la mayoría de ellas serán justamente olvidadas de aquí a unos años, tanto por su baja o nula calidad literaria como por su incapacidad para aportar nada a un género que comienza a estar saturado y a mostrar síntomas de cansancio y agotamiento.

“Paria Z” es una de esas novelas que, aunque se dejan leer con más o menos agrado, apenas aporta novedad alguna al lector familiarizado con el género, aunque sí puede ofrecer algo al que busque elementos ajenos a lo habitual en los relatos de zombis. Su autor, Bob Fingerman dibuja un relato angustioso en el que un grupo de supervivientes a la pandemia zombi se refugian en un edificio de apartamentos de Nueva York. Con las puertas tapiadas para evitar la entrada de los muertos, consiguen crear un santuario seguro. Un santuario que acaba convirtiéndose en su propia trampa, ya que tampoco ellos pueden salir al exterior. El elemento que predomina en “Paria Z”, convirtiéndose en el principal acierto de la novela, es precisamente la claustrofobia, la angustia de un grupo de personas atrapadas en un edificio. Los apartamentos se describen como oscuros, sucios y estrechos, un refugio tanto como una trampa. Es en los apartamentos donde las historias individuales de los supervivientes se desarrollan, en la intimidad, a escondidas del resto de los vecinos. Los dos jóvenes que se entregan a actos homosexuales para dar salida a sus necesidades eróticas. La mujer que tras perder a su esposo y a su hija seduce a otro vecino para combatir la soledad. El descenso a la locura del adolescente que cree encontrar en la Biblia la respuesta a lo que le rodea. El matrimonio de ancianos que ve cómo su convivencia se deteriora hasta límites insospechados. Frente a los apartamentos, la azotea es el único espacio en el que se respira una cierta libertad. Un lugar en el que pueden hacer ejercicio, contemplar el horizonte y disfrutar del frescor de la lluvia cuando ésta se produce. 

Los personajes, a diferencia del más logrado escenario en el que estos se mueven, resultan más tópicos y predecibles. Algunos de ellos son arquetipos muy vistos en la literatura y el cine. El joven violento obsesionado por su imagen física. El anciano judío irónico y cascarrabias. El pintor atormentado por la mediocridad de su obra. Ninguno de los personajes creados por el autor para “Paria Z” nos sorprende por su humanidad, su ternura o su evolución interna.

Dentro de la trama cabe destacar que “Paria Z” es una novela de zombis… en la que los zombis apenas tienen papel alguno. Los muertos vivientes son una realidad amenazante que se intuye cada vez que los vecinos se asoman a las ventanas, pero que no interactúa con ellos más que en momentos muy puntuales. Hay una clara diferencia entre el mundo de los vivos, que es el espacio en el que se desarrolla la novela, y el de los muertos, totalmente secundario. Aunque esto puede atraer a algunos lectores, al mismo tiempo puede decepcionar a los seguidores más acérrimos del género, defraudados ante la falta de enfrentamientos entre los vivos y los muertos. Sólo al final de la novela la llegada de la misteriosa joven rompe la frontera entre los dos mundos y se producen los primeros contactos, convenientemente violentos y regados con sangre, entre zombis y humanos.

“Paria Z” es, en definitiva, una novela que se lee con vago interés, que despierta alguna emoción puntual muy contada, y que decepcionará a aquellos que busquen un relato convencional de zombis. Más interesante, en definitiva, para los que gustan del terror psicológico y la angustia, que para los amantes de la sangre.